HAZTE SOCIO

Si quieres hacerte socio , rellena el formulario de contacto, son cuatro euros al mes




8 may. 2009

El Parlamento Europeo da luz verde al abandono de animales muertos en el campo



* La carroña es un elemento fundamental en la dieta de osos, lobos y buitres
* La falta de alimento provoca cambios de conducta en estos necrófagos


Por AMANDA DEL RÍO* (SOITU.ES)
Actualizado 08-05-2009 17:00 CET

Los buitres y otros carroñeros no pasarán ya más hambre. El Parlamento Europeo ha dado luz verde a la propuesta del Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS) y la organización alemana Euronatur que permite recuperar la tradicional práctica ganadera de abandonar animales muertos en el campo. Una buena noticia, sin duda, para la dieta de los necrófagos salvajes.
wikipedia

El buitre leonado ya no pasará más hambre

Esta costumbre se dejó de practicar a partir de 2001 a raíz de la enfermedad de las "vacas locas", que dio lugar a una normativa europea destinada a controlar y erradicar la epidemia (Encefalopatía espongiforme bovina). Una de sus medidas consistía en recoger todos los cadáveres de ganado de los tradicionales muladares —comedero de aves carroñeras— de todo el continente.

Sin duda los más afectados en esta decisión fueron las aves carroñeras más comunes, como los buitres (sobre todo el buitre leonado), los alimoches o los quebrantahuesos entre otros. Pero no fueron los únicos. También afectó a muchos mamíferos como lobos, zorros o corzos, y a una de las poblaciones más amenazadas de Europa: la del oso cantábrico. Tras la aplicación de la norma, muchos necrófagos salvajes comenzaron a experimentar cambios en sus conductas alimenticias por la falta de carroña: "Los ataques de osos a colmenas aumentaron un 300% desde la entrada en vigor de la norma", cuenta Roberto Hartasánchez, director de FAPAS.

Varios estudios desarrollados por esta organización —como el trabajo "Control fotográfico del Oso"— han demostrado que los animales muertos son un elemento fundamental en la dieta del oso cantábrico, especialmente en momentos críticos como el final del verano. El problema ha causado incluso la muerte de una decena de oseznos por falta de alimento.

Otros animales que han experimentado conductas anómalas han sido las aves carroñeras: como el que sucedió en 2007 cuando 60 buitres negros acudieron al vertedero de Cáceres para alimentarse, hecho sin precedentes en este rapaz. También se han dado casos de ataques de buitres a animales vivos en Burgos, País Vasco y Navarra, en lugares donde se habían cerrado los muladares. Tampoco ha faltado la controversia que genera el lobo entre los ganaderos que ven amenazado su ganado doméstico.

No son de extrañar estos cambios de comportamiento en animales hambrientos si analizamos datos como los que muestra la Comisión Nacional SANDACH del Ministerio de Agricultura: en 2006 se recogieron 336.000 toneladas de cadáveres para su destrucción. Antes de la implantación de la normativa de 2001, la mayoría habrían sido consumidos por la fauna salvaje en forma de carroña. Por tanto, cabría pensar que ante el reto de las especies que deben adaptarse, los carroñeros han acabado siendo predadores.

Y es que cuando se estableció la normativa comunitaria de la vacas locas —una enfermedad que, años después, se demostró que no afecta a la ganadería de montaña— no se consideró la singularidad de la ganadería extensiva del sur de Europa, donde ganado y medio natural se integran para ofrecer un alto valor ecológico y una mayor biodiversidad. Lo mismo ocurre con otros peculiares sistemas como los trashumantes, que aprovechan la dehesa en invierno y los pastos de alta montaña en verano. Como cuenta el conservacionista Benigno Varillas, "la retirada de los cadáveres de ganado del monte es un drama ecológico, que está dejando sin alimento a animales como los buitres; y para los paisanos es un drama económico por el desembolso que representa llamar a un helicóptero para recoger un animal".

El nuevo dictamen del Parlamento Europeo deja ahora la pelota en el tejado de las Comunidades Autónomas, que pueden poner en marcha las medidas autorizadas por la UE. Aunque existen algunas voces que apuntan que algunas comunidades no legislarán al respecto dado el negocio que supone la retirada de cadáveres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario